Versión analizada: Nintendo DS.
Otras versiones existentes: Ninguna.
Si se me conoce un poco, se sabe que soy tal vez la última persona del mundo que vería una serie como Anatomía de Grey. Lo mío es la comedia aguda y margina, el cine de autor, la música underground, y todo lo que pueda hacerme sentir superior. Un fenómeno audiovisual de la talla de Grey, con su melodrama, su folleteo descontrolado, y su público de señoras en busca de shippeo, no podría ir menos conmigo.
Por eso tal vez sea una gran sorpresa que sea fanático del show, habiendo visto ya 12 de sus 14 temporadas y con ánimos de seguir y seguir y que nunca acabe. Las peripecias de los cirujanos del Grey Sloan (anteriormente conocido como Seattle Grace, pero los accidentes de avión a veces tienen consecuencias inesperadas) son mi gasolina, y una decena de temporadas te hace encariñarte hasta de los personajes más insufribles. Hasta de Owen Hunt.





