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martes, 10 de julio de 2018

God of War (PS4, 2018)


Versión analizada: PS4
Otras versiones: Ninguna

-Pon toda la distancia que quieras entre la verdad y tú, no cambia nada. Finge ser todo lo que no eres: profesor, marido, padre. Pero hay una verdad de la que tú nunca escaparás: no puedes cambiar. Tú siempre serás un monstruo.

-Pero nunca seré más tu monstruo

Empezaba la conferencia de Sony en el E3 de 2016. Alrededor de la pantalla se apelotonaba la prensa y millones de gamers tenían su atención puesta en las nuevas novedades a través del streaming. Dio inicio todo con música épica proveniente de una orquesta y se paladeaba que se avecinaba algo grande. Y lo que vieron todos sin parpadear en la pantalla es a un niño jugando. Aún había cierta desorientación cuando se oyó una voz grave entre las sombras. Las cábalas revolotearon en el ambiente y finalmente vimos a un hombre pálido, musculoso, calvo y ahora barbudo. Todo el mundo se volvió loco, y muchos decidieron comprar la PS4 en ese mismo momento. Kratos había regresado.

Pero eso no era todo. El dios de la guerra se había pasado por la piedra a toda la mitología griega sin piedad. Le tocaba mudarse e ir a las lejanas tierras de Midgard, uno de los mundos nórdicos. Escondido y buscando la paz, consigue formar su propia familia y enterrar su pasado junto a las Espadas del Caos. Todo cambia cuando su mujer muere y le encomienda una tarea: esparcir sus cenizas en la montaña más alta. Un viaje peligroso que se complica tras la visita de un ser tan poderoso que es capaz de poner en aprietos al espartano. Y además no está solo, en su aventura tiene que cuidar de un hijo que aún tiene que aprender como es la vida que le espera.


domingo, 25 de junio de 2017

God Of War II (PS2, 2007)



Versión analizada: PS2

Otras versiones: PS3, PS Vita (versiones HD)

En el ahora lejano 2007, PS2 estaba en la cresta de la ola. A pesar de la llegada de su sucesora en el horizonte, la mítica consola no dejaba de dejarnos prodigiosas maravillas jugables, como Okami, Tomb Raider Anniversary o este God Of War II, que supuso la despedida de Kratos de la máquina que lo vio nacer y en la que fraguó el éxito que tiene en nuestros días. Y ahora que esperamos como agua de mayo la continuación de las aventuras del espartano en PS4, no está de más echar la vista atrás para ser testigos de uno de los mejores títulos de su generación y el inicio de una venganza que ya ha pasado a la historia de los videojuegos.


viernes, 29 de abril de 2016

God of War: Ghost of Sparta (PSP, 2010)



Versión analizada: PSP
Otras versiones: PS3 (versión HD)


Hace ya algunas semanas que analicé el que fue, en su momento, un juegazo con mayúsculas y exclusivo del catálogo de PSP: God of War: Chains of Olympus. Y es que era capaz de capturar la magia de las entregas de PS2 hasta el punto de hacernos disfrutar de una breve pero muy divertida y espectacular aventura, con un apartado técnico de ensueño y una historia más que correcta.

Pero la segunda y última adaptación de la saga de Sony Santa Monica juega en otra liga. Ghost of Sparta es, quizás, uno de los tres mejores juegos de la ex-portátil de Sony, una maravilla visual y jugable, un tesoro algo más largo que su predecesor, muchísimo más intenso y con una trama que, esta vez, está completamente a la altura.


sábado, 16 de abril de 2016

God of War: Chains of Olympus (PSP, 2008)



Versión analizada: PSP
Otras versiones: PS3 (versión HD)


Cuando el primer God of War aterrizó en PS2 en el lejano 2005, no podíamos creer lo que teníamos ante nuestros ojos. Un sistema de combate completísimo, extrema brutalidad, el encanto de la mitología griega, un héroe carismático y un apartado técnico de aúpa convirtieron al producto de Sony Santa Monica en uno de los buques insignia de la consola. 

Tras una exitosa y mejorada secuela, llegó el momento de saltar al terreno portátil, gracias a los genios de Ready at Dawn, famosos, entre otras cosas, por haber creado esa maravilla llamada Daxter. Y el resultado fue, como no podía ser de otra forma, envidiable, espectacular y exitoso.