martes, 24 de julio de 2018

Tomb Raider (PS4, 2013)



Versión analizada: PS4
Otras versiones: PS3, XBOX 360, XBOX ONE, PC

-Aquí no hay héroes. Solo supervivientes,

Lara Croft es uno de los personajes más icónicos de los videojuegos. La saga Tomb Raider ha tenido un gran número de entregas a lo largo de los años y la hemos visto en múltiples escenarios. Incluso ha sido llevada a la pantalla grande ya sea con el rostro de Angelina Jolie o con el de Alicia Vikander. Sin embargo, la saga estaba un poco oxidada y necesitaba una vuelta de tuerca urgente, mientras la saga Uncharted se imponía con Nathan Drake convirtiéndose en el arqueólogo más popular de las consolas.

Por ello en 2013 se estrenó un reboot con muchas novedades. Lara Croft no era la Tomb Raider que conocíamos, sino una joven investigadora que soñaba con encontrar la isla perdida de Yamatai, que de repente naufraga y es secuestrada por una secta extraña de la isla. Más allá de investigar y hallar tumbas, su – y por ende el nuestro - objetivo es muy básico: sobrevivir. Y mientras vas emprendiendo tu camino para forjar tu destino.

Las escenas iniciales nos dejan claro que el juego no va a quedarse corto en violencia. Cuando controlas por primera vez a tu personajes ves al cadáver de una compañera tuya torturada y eres herida tras caer y clavarte un gran trozo de hierro. Lara está asustada, sola y lo único que encuentra es un tormenta maldita inexplicable, un bosque y una secta que quiere sacrificar a una Reina del Sol a Sam, tu mejor amiga.

Las escenas iniciales nos dejan claro que el juego no va a quedarse corto en violencia. Cuando controlas por primera vez a tu personaje ves al cadáver de una compañera tuya torturada y posteriormente quedas herida tras caerte y clavarte un gran trozo de hierro. Lara está asustada, sola y lo único que encuentra es una tormenta maldita inexplicable, un bosque y una secta que quiere sacrificar a una Reina del Sol a Sam, tu mejor amiga.

Lara Croft hace turismo en Japón. Sale mal.

Ahí empieza tu propio camino del héroe. Instruida por su mentor Roth, Lara va aprendiendo a valerse por si misma y recordar su entrenamiento. En ella vemos que es una hábil escaladora, que es inteligente y capaz de resolver puzzles, además de intrépida y diestra para el combate cuerpo a cuerpo y el uso de armas. Pero la isla no te lo pone fácil. En todo momento vemos que Lara está contra las cuerdas, en notable inferioridad y a merced de sus enemigos y los elementos. Y el juego transmite a la perfección eso mismo. Momentos en los que Lara está a punto de caer de grandes alturas para sufrir una muerte violenta que el juego no tiene reparo en enseñarte, heridas de cierta gravedad y muertes de compañeros que irán curtiendo a Lara, enseñando que esto no es una simple aventura.

La historia es simple pero efectiva, no en vano es el camino del héroe aplicado a rajatabla y con habilidad. La guionista es Rhianna Pratchett, hija del legendario escritor de fantasía Terry Pratchett, y es la principal responsable de la resurrección de Tomb Raider, su lavado de cara y asentar una saga que volvió con The Rise of Tomb Raider y que en septiembre de este año volveremos a tener una nueva entrega con The Shadow of Tomb Raider.

Ante todo, es un regreso triunfal para vengarse de Nathan Drake
Lara Croft no es Nathan Drake y no tiene aún su carisma. Pero en este reseteo le queda mucho por andar y puede adquirirla. Por una vez su personaje muestra algo de humanidad. Lara siente mucho miedo, tiene momentos en los que está totalmente aterrorizada pero siempre se lanza a la aventura con valentía, cada vez más segura de lo que es capaz. El reinicio de la saga empieza en ella, incluyendo un diseño más natural y no tan estereotipado, ya que incluso no tiene sus clásicos pantalones cortos.

La isla es el verdadero antagonista, un mundo abierto que Lara Croft explora desde las montañas escarpadas de grandes alturas, los palacios japoneses, las cuevas o las ruinas de antiguas bases militares. La isla, que tiene sus secretos, asusta en todo momento y tiene su propia personalidad y sus grandes tintes de horror-survival que nos recuerdan a entregas del Resident Evil.

El mal rollo en los escenarios está asegurado

En el apartado de jugabilidad, Tomb Raider ha tomado buena nota de su ahora gran competidor como es Uncharted. Y no solo por el buen hacer de cinemáticas, sino que es evidente su influencia en los tiroteos, escaladas y los combates. No deja de ser un juego de aventura y acción y Lara no defrauda. No nos sorprenden sus mecánicas de juego, pero sí que son bastante disfrutables aunque son bastante fáciles. Esto me parece un fallo grave ya que destroza en buena medida esa sensación de peligro perenne por la que quiere llevarnos el juego. Tras el impacto de las primeras muertes, vemos a Lara repartiendo estopa, demostrando ser superior a sus enemigos en una clara disonancia narrativa. Los enemigos, demasiados adeptos tienen esta secta de náufragos liderados por el siniestro Mathias, están por doquier, incluso cuando simplemente exploramos la isla tras la aventura principal. Armados con un piolet, arcos y flechas o ya armas de fuego como una pistola, una escopeta o una ametralladora, Lara se enfrenta a soldados y ella elige cual es el mejor momento de usar cada uno o ser más sigilosa.

El tema de la inocencia interrumpida está presente en todo momento.

El juego da una gran libertad de acción. Podemos revisitar lugares para cazar y ganar experiencia, saquear tumbas secundarias o buscar reliquias y documentos que nos van ampliando la historia y permite alargar el juego. Pero no es un sandbox, y casi siempre estaremos pegados a la historia. Otro detalle del juego es el desarrollo de niveles, mejora de armas tras a recolección de restos y adquirir habilidades. ¿Mayores problemas? Me parece un juego excesivamente fácil y demasiado corto, como si quisieran tantear el terreno antes de lanzarse al resto de entregas de la saga.

Los gráficos son de gran nivel, no pareciendo que son del 2013. El diseño por parte de Crystal Dynamics de personajes, por fin Lara parece una persona real y además los gráficos mostraran como va sufriendo, y sobre todo de escenarios es realmente aterrador y da al juego un toque tremendo. A pesar de ello, es un juego de gran belleza, y una maravilla con la que deleitarse.


Un baño de sangre es perfecto para la higiene

Tomb Raider es todo lo que debe de ser un reboot. Un lavado de cara para un personaje que lo necesitaba, presentándose al público sin fantasmas y taras del pasado pero siendo al mismo tiempo respetuoso con él y su esencia, dándole una nueva gran aventura y anticipando unas cuantas más en el futuro.


LO MEJOR: Una aventura con personalidad. Gran renovación de la saga. Gran diseño artístico

LO PEOR: Demasiado fácil. Algo corto. 

VALORACIÓN: 82/100

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